"¡De verdad vamos a ver al Papa!": jóvenes de París esperan a León XIV con fe y esperanza

Cindy Paulmier, coordinadora del área juvenil de la parroquia Saint-Gabriel, relata a Press Crux cómo viven los jóvenes la preparación espiritual y qué esperan del encuentro con el Pontífice.

ENTREVISTA | IGLESIA EN FRANCIA

Ana Paula Morales (Poli)

9/25/20266 min read

París, Francia.— "¡De verdad vamos a ver al Papa!". La frase, repetida con asombro por algunos jóvenes de París, resume la emoción que se vive en las parroquias ante la llegada de León XIV a Francia. Mientras las familias reciben indicaciones y los grupos organizan los traslados, los muchachos preguntan por qué viene el Pontífice y qué significa su presencia. Para ellos, no se trata solamente de asistir a una gran concentración.

"Siento verdaderamente una gran expectación y, sobre todo, una gran alegría", aseguró a Press Crux Cindy Paulmier, coordinadora del área juvenil de la parroquia Saint-Gabriel, en el distrito XX de París. Confía en que la visita sea una ocasión de encuentro y oración, también para quienes no suelen participar en la vida parroquial.

Jóvenes de la parroquia Saint-Gabriel, en París.

Este periodismo también se sostiene contigo
Ayúdanos a seguir contando, con rigor e independencia, las historias de una Iglesia que acompaña

El Pontífice realizará una visita apostólica a Francia del 25 al 28 de septiembre, con etapas en París, Lourdes y Metz. Uno de los momentos centrales será la gran vigilia de oración con jóvenes de entre 17 y 35 años, prevista para el viernes 25 en el Stade de France. El recinto, con capacidad para unas 80,000 personas, incluye ya el encuentro con León XIV en su programación oficial.

La expectativa ha superado las previsiones iniciales. Los obispos franceses calculan que cerca de un millón de personas podrían ver al Papa durante sus cuatro días en el país, según informó The Associated Press. El viaje incluirá también una visita a la sede de la UNESCO en París, una peregrinación al santuario de Lourdes y una escala final en Metz, marcada por un mensaje de paz y reconciliación.

"No es simplemente un evento que organizar"

En las comunidades católicas de París, explicó Paulmier, la organización práctica va acompañada de una preparación espiritual. No basta con resolver traslados, horarios e indicaciones: los responsables parroquiales quieren ayudar a los jóvenes a comprender el sentido eclesial del encuentro y a preguntarse qué puede cambiar en ellos.

"En las parroquias se habla mucho de ello y los equipos se movilizan para permitir que participe el mayor número posible de personas. Se percibe que no es simplemente un evento que organizar, sino un momento importante para nuestra Iglesia", afirmó.

En su comunidad, la preparación incluye informar a las familias, acompañar a los jóvenes, organizar los traslados y responder sus preguntas. A medida que se acerca la fecha, añadió, "la emoción va creciendo".

La visita no se limitará a los círculos parroquiales habituales. León XIV se encontrará con jóvenes, catecúmenos y personas consagradas, pero también con migrantes y representantes de la sociedad francesa. Paulmier valora especialmente esa diversidad, porque permite que el mensaje del Papa llegue a personas con historias y búsquedas distintas.

El interés coincide además con un fenómeno que ha llamado la atención del episcopado francés: más de 13,000 adultos recibieron el bautismo en la Pascua de 2026, más del triple que en 2016, de acuerdo con cifras citadas por The Associated Press. El aumento no revierte por sí solo la caída general de la práctica religiosa y de los bautismos infantiles, pero muestra una búsqueda espiritual creciente, en particular entre adultos jóvenes.

Curiosidad y preguntas entre los jóvenes

Entre los adolescentes y jóvenes que acompaña, la próxima visita suscita entusiasmo, curiosidad e incluso sorpresa. La posibilidad de compartir una vigilia con miles de muchachos y escuchar directamente al sucesor de Pedro convierte el viaje en una experiencia que muchos difícilmente olvidarán.

"Para algunos es algo muy concreto: '¡De verdad vamos a ver al Papa!'. Para otros plantea más preguntas: ¿por qué viene el Papa a Francia?, ¿cuál es su papel?, ¿por qué es importante para nosotros?", relató.

Esas preguntas permiten hablar de la fe sin partir necesariamente de una clase o una actividad de catequesis. Algunos jóvenes acudirán porque sus amigos los han invitado y porque desean vivir juntos una experiencia distinta. Para Paulmier, ese primer paso puede ser decisivo.

"Me conmueve especialmente ver que jóvenes que no siempre están muy comprometidos con la vida de la Iglesia se dejan llevar por sus amigos. Vienen porque quieren vivir algo juntos. Y, a veces, es precisamente en esos momentos cuando algo puede comenzar a nacer", señaló.

La vigilia en el Stade de France colocará a la juventud en el centro de la visita. Para quienes estén en París, será una ocasión excepcional de ver al Papa, rezar con él y sentirse parte de una Iglesia que va mucho más allá de su propia parroquia.

Preparar el corazón, no solo el viaje

La organización en su parroquia se ha concentrado especialmente en el acompañamiento de los jóvenes. Junto con la información a las familias y la logística de los desplazamientos, los responsables pastorales procuran que la participación no quede reducida a la emoción de un acto multitudinario.

"El objetivo es que no vivan esta venida simplemente como un 'evento', sino que comprendan lo que significa", explicó. "Para mí, el desafío es ayudarlos a entrar en una experiencia de encuentro y de oración".

La visita del Papa, insistió, plantea una pregunta que va más allá del programa y de las grandes concentraciones: "¿Qué puede provocar este encuentro en nuestros corazones y en nuestra manera de vivir la fe?".

El viaje se desarrolla en un país marcado por una larga tradición católica y, al mismo tiempo, por un modelo estricto de laicidad en la vida pública, asentado en la ley de separación entre las Iglesias y el Estado de 1905. En este escenario, la presencia de León XIV llega en un momento de desafíos para la transmisión de la fe, pero también de renovado interés entre jóvenes y nuevos bautizados.

Será además la primera visita oficial de un Papa a Francia desde Benedicto XVI en 2008. Francisco viajó a territorio francés en tres ocasiones —Estrasburgo en 2014, Marsella en 2023 y Córcega en 2024—, pero ninguna de ellas tuvo el carácter de visita oficial al país, según recordó Reuters.

Un mensaje de esperanza para una sociedad secularizada

Paulmier espera, sobre todo, que el Pontífice lleve un mensaje de esperanza y recuerde a los jóvenes que no necesitan haber resuelto todas sus dudas para ocupar un lugar en la Iglesia.

"Me gustaría que el Papa dijera a los jóvenes que tienen plenamente su lugar en la Iglesia; que no necesitan ser perfectos, comprenderlo todo o tener ya todas las respuestas para buscar a Dios", expresó. "Que les diga que se atrevan a creer, a comprometerse y a construir algo bello en un mundo que, a veces, puede darles muchas razones para dudar".

Para las familias, desea una palabra que reafirme su misión como espacios de transmisión de la fe, pero también de perdón, paciencia y amor. Y ante una sociedad francesa cada vez más secularizada, espera que el Papa muestre que el cristianismo no pretende imponerse, sino ofrecer una palabra sobre la fraternidad, la dignidad de cada persona, la paz, el servicio a los más frágiles y la esperanza.

"Se puede ser cristiano hoy, plenamente, con alegría, sin tener miedo de vivir la fe y proponerla a los demás", sostuvo.

Su mayor deseo mira al día siguiente de la despedida, cuando terminen las celebraciones, se apaguen las luces de los grandes encuentros y París recupere su ritmo cotidiano. Entonces comenzará la tarea de conservar lo vivido.

"Espero que después de la partida del Papa quede algo: no solamente imágenes hermosas o el recuerdo de haberlo visto, sino un deseo renovado, entre los jóvenes y también entre los adultos, de hacer vivir nuestra Iglesia y de salir al encuentro de los demás".

Cindy Paulmier, coordinadora del área juvenil de la parroquia Saint-Gabriel, en París. Crédito: Cortesía de Cindy Paulmier.

Noticias

Análisis católico sobre iglesia, política y cultura.

Artículos

Opiniones

apmorales@presscrux.org

© 2026 Press Crux. Todos los derechos reservados.