🙏🌸 Santa Thais fue una cortesana egipcia del siglo IV que, según la tradición cristiana, se convirtió y dedicó su vida a la oración y la penitencia. ✝️🤍
Taís Gea, autora de iconos para dos Papas: el arte humano nace de la oración
La iconógrafa y consagrada del Regnum Christi reflexiona sobre las palabras de León XIV acerca del arte y la inteligencia artificial: una imagen realizada a mano lleva consigo la historia, la espiritualidad y la fragilidad de quien la crea.
ENTREVISTA | IGLESIA EN MÉXICO
Ana Paula Morales (Poli)
10/8/20267 min read


Ciudad de México.- Una imagen puede producirse en segundos. Un icono, en cambio, exige horas de trabajo, paciencia y oración. Para Taís Gea, consagrada del Regnum Christi y autora de iconos regalados al Papa Francisco y al Papa León XIV, la diferencia también está en lo que sucede dentro de quien sostiene el pincel.
«Nosotros pensamos que trabajamos el icono, pero al final el icono nos trabaja a nosotros», afirma en entrevista con Press Crux.
Su reflexión se enmarca en el discurso que León XIV dirigió el 2 de octubre a artistas y curadores reunidos en el Vaticano, en un encuentro promovido por el Dicasterio para la Cultura y la Educación. Allí, el Pontífice pidió distinguir el arte humano de las imágenes producidas por máquinas y expresó: «A los algoritmos les falta la chispa de lo humano». También propuso renovar la alianza entre la Iglesia, los artistas y las instituciones culturales para custodiar lo humano.
Autora de siete libros, Gea también desarrolla una labor de formación en espiritualidad cristiana y Sagrada Escritura. Entre sus obras figuran La Misa. Misterio de Comunión, La oración. Vivir en Dios, De la Cruz a la Gloria. Vía Crucis y En presencia del Señor. 21 visitas al Santísimo Sacramento, ilustradas con sus propios cuadros. También ha escrito El Dios de Israel y su pueblo y Los acontecimientos del pueblo de Israel, dedicados a la formación bíblica. Su trabajo como iconógrafa incluye también tres capillas y un muro en un centro de espiritualidad.
El icono nace de la oración y transforma al artista
Gea encuentra en esas palabras una correspondencia con su experiencia: las obras realizadas por una persona llevan consigo vivencias interiores, memoria y espiritualidad. A su juicio, esa dimensión no puede reducirse a la calidad técnica de una imagen ni reproducirse mediante inteligencia artificial.
«Las obras realizadas por mano humana tienen en sí toda la carga de espiritualidad, de vivencias interiores, de historia del artista, que se plasma también en el arte», explica.
En la iconografía bizantina, esa relación entre la imagen y la vida interior adquiere un sentido particular. Gea utiliza el verbo «escribir» para hablar de la elaboración de un icono y recuerda que, en esta tradición, el trabajo se realiza en oración.
«Estas obras nacen de la contemplación, llevan a la contemplación», señala. La imagen surge de contemplar a Dios y busca abrir ese mismo camino a quien se detiene ante ella.
El proceso, sin embargo, también transforma al artista. El icono requiere un ritmo que no siempre coincide con las prisas o las expectativas de quien lo realiza.
«En la medida en que vamos pintando, el icono nos va obligando a seguir sus ritmos, a vaciarnos de nosotros mismos, a suplicar la gracia de Dios para representarlo de la manera más digna, más perfecta, más bella».
Veladura tras veladura, describe Gea, se desarrolla un proceso interior. Las horas dedicadas a la obra son también tiempo de aprendizaje, de renuncia al control y de apertura a la gracia.
Frente a la rapidez con que una herramienta de inteligencia artificial puede generar una imagen, la iconógrafa pone el acento en la experiencia de la persona que crea: esas horas de trabajo, explica, también la cambian interiormente.
Los iconos regalados a Francisco y León XIV
Entre sus obras se encuentran un icono de la Virgen Salus Populi Romani («Salud del Pueblo Romano»), regalado al Papa Francisco, y otro de Cristo Rey, ofrecido al Papa León XIV por el Regnum Christi.
El primero tomó un significado especialmente cercano para ella cuando lo llevó a Roma. Según relata, llegó el mismo día en que Francisco ingresó al hospital. El monseñor que iba a entregárselo le compartió una reflexión que conserva en la memoria: el Pontífice había acudido muchas veces a visitar a la Virgen y, ahora que no podía hacerlo, era la Virgen quien iba a visitarlo.
Gea recuerda aquel episodio como una experiencia de consuelo y esperanza en la etapa final de la vida del Papa. Una imagen nacida del trabajo de sus manos y de la oración podía acompañar a alguien en un momento de sufrimiento.
El Regnum Christi documentó que, durante la audiencia del 29 de enero de 2026 con sus consagradas y laicos consagrados, sus directores generales entregaron al Papa León XIV un icono de Cristo Rey realizado por Taís Gea.
Para la artista, aquel regalo expresaba la espiritualidad que su familia espiritual desea vivir.
«Fue muy bello cómo con las manos uno puede plasmar en imagen lo que es una espiritualidad y que se lleva como regalo al sumo pontífice», recuerda.
La huella de la mano humana
Desde esa experiencia, Gea interpreta la «chispa de lo humano» mencionada por León XIV como la presencia de una vida concreta en la obra. El artista transmite emociones y experiencias espirituales, incluso sin advertirlo plenamente; quien contempla puede encontrar en la imagen algo de esa interioridad.
También la materia participa de esa comunicación. Gea trabaja con la técnica del temple, que utiliza yema de huevo y pigmentos. Describe un proceso lento, en el que cada veladura necesita secarse y cada mezcla exige atención.
La proporción de pigmento y emulsión, la presión del pincel y la forma de aplicar el color dejan huellas en la textura y en las pinceladas. Para ella, esos detalles forman parte de lo que la obra comunica.
«Toda la imagen en su conjunto comunica», explica. La escena representada, la superficie y el gesto de la mano contribuyen a la experiencia de quien se acerca a contemplarla.
El valor de la fragilidad y la entrega a Dios
Por eso, Gea cree que las imperfecciones del trabajo manual adquirirán un valor creciente en una sociedad habituada a imágenes digitales de apariencia impecable. Una línea irregular o una pequeña asimetría pueden hacer visible la fragilidad de quien ha trabajado.
«Creo que la vulnerabilidad, la fragilidad, la debilidad, los errores van a empezar a asumir un rol muy importante en nuestra sociedad, porque eso es exclusivamente humano», sostiene.
Esa convicción también orienta su enseñanza. Cuando un alumno se equivoca y se frustra, le recuerda el valor de haber realizado una obra con sus propias manos. En el caso de una imagen dedicada a Dios, añade, ese esfuerzo tiene además un sentido religioso.
Para Gea, ofrecer lo mejor de uno mismo no supone alcanzar un resultado sin defectos. La entrega puede ser sincera, valiosa y profundamente humana aun cuando conserve las limitaciones de su autor.
«A Dios no le glorifica la perfección, sino le glorifican las personas que con sencillez le ofrecen lo mejor que tienen. Y eso que es lo mejor que tienen a veces no es perfecto, sino que es humano».
Para conocer el trabajo artístico y las publicaciones de Taís Gea, puede consultarse Bet Tefilá.
Taís Gea trabaja en una pintura mural de iconografía sacra. La consagrada del Regnum Christi explica que la creación de un icono también transforma interiormente al artista. Foto: cortesía de Taís Gea.




Taís con el icono frente a San Pedro:
Taís Gea sostiene el icono de la Virgen Salus Populi Romani que realizó para el Papa Francisco. Foto: cortesía de Taís Gea.
Nancy Nohrden, directora general de las Consagradas del Regnum Christi, presenta al Papa León XIV el icono de Cristo Rey realizado por Taís Gea. Foto: Vatican Media


¿Quieres ayudarnos a crecer? Lee. Reza. Comparte.
Lee nuestras noticias y convierte cada historia en oración: por el país que atraviesa una crisis, por quienes sufren, por el misionero o la misionera y por la persona que comparte su testimonio.
A lo largo de mi vida me ha inspirado el ejemplo de un santo que rezaba mientras leía las noticias: miraba el mundo y lo ponía ante Dios.
Y, si está en tus posibilidades, apoya a Press Crux para que podamos seguir contando estas historias con rigor, independencia y esperanza.








