📿🕊️ Únete al Sexto Rosario por la Paz en Tierra Santa este sábado 24 de octubre: 10:00 a. m. en Ciudad de México, 6:00 p. m. en Palestina y 7:00 p. m. en el resto de Tierra Santa. ¡Unamos nuestra oración por la paz! https://youtube.com/live/kTrwDcY4sjM?feature=share
León XIV en Lourdes: el vínculo con Guadalupe y un mensaje de esperanza para los enfermos, explica coordinador del Santuario
El Papa León XIV visitará Lourdes. El P. Mauricio Elías explica su vínculo con Guadalupe y el mensaje de esperanza para los enfermos y peregrinos del mundo.
ENTREVISTA | SANTUARIO DE LOURDES
Ana Paula Morales (Poli)
9/12/20268 min temps de lecture


Lourdes, Francia.-Cada noche, cuando cae la luz sobre los Pirineos, miles de peregrinos avanzan con velas encendidas por la explanada del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes. Rezan el Rosario en distintos idiomas, entonan el Ave María y concluyen frente a la Gruta de Massabielle, donde santa Bernardita Soubirous afirmó haber visto a la Virgen María en 1858. El próximo 26 de septiembre, entre esos peregrinos estará también el Papa León XIV.
El Pontífice llegará a Lourdes la tarde del sábado, después de celebrar Misa en París. Su primer acto en el Santuario será una oración ante la Gruta de las Apariciones. Al día siguiente se reunirá con los obispos franceses, celebrará la Eucaristía, visitará el Accueil Notre-Dame y, por la noche, presidirá el Rosario y la tradicional procesión de antorchas, según el programa oficial del viaje apostólico.
Para el padre Elías Mauricio, coordinador de lengua española del Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, que la visita comience en silencio ante la Gruta expresa mejor que cualquier protocolo el sentido de la peregrinación. “El Papa viene en primer lugar como peregrino: a rezar, a encontrarse él, a buscar fuerzas, a escuchar a la Virgen y a poner todas las intenciones de su corazón y todo su pontificado a los pies de la Virgen”, explicó en entrevista con Press Crux.
León XIV no llegará solamente como cabeza de la Iglesia católica, señaló el sacerdote, sino también como un hombre que busca recogerse y rezar en uno de los santuarios marianos más visitados del mundo. Después hablará como pastor. “Viene el Papa a transmitir el mensaje que Cristo, a través de él, quiere hacernos llegar. Cada uno de nosotros, cada uno de los 150.000 peregrinos que se esperan ese día, viene aquí a escuchar lo que Cristo tiene que decirnos a través de Su Santidad”, afirmó.
Un lugar donde el sufrimiento no se esconde
Lourdes posee una característica que lo distingue de muchos otros grandes santuarios: la enfermedad no permanece en los márgenes, sino que ocupa un lugar visible en la vida de la peregrinación. Se percibe en las sillas de ruedas y camillas que recorren la explanada, en los voluntarios que acompañan a los peregrinos y en los espacios preparados para recibir a personas enfermas, con discapacidad o en situación de fragilidad.
Por ello, uno de los momentos más significativos de la visita de León XIV será su encuentro con los trabajadores y residentes del Accueil Notre-Dame, una casa de acogida concebida especialmente para recibir a peregrinos enfermos y vulnerables. Para el padre Elías Mauricio, ese encuentro corresponde plenamente a la identidad del Santuario: “Lourdes es un lugar preparado especialmente para los enfermos”.
La propia Bernardita conoció desde pequeña la pobreza y la fragilidad física. Desde los primeros años de las peregrinaciones, los enfermos comenzaron a acudir a la Gruta buscando consuelo, fortaleza e intercesión y, en algunos casos, una curación. Sin embargo, precisó el sacerdote, Lourdes no promete una vida sin dolor. El mensaje que espera del Papa pasa por “la esperanza, el abandono en Dios, la confianza en la Virgen y también el aprendizaje de llevar el sufrimiento de cada día como una cruz”.
“Muchas personas aprenden aquí lo que significa llevar la enfermedad; aprenden a ser enfermos”, añadió. La expresión no significa resignarse ni convertir el dolor en una virtud por sí mismo, sino descubrir que la enfermedad puede vivirse acompañado, sostenido por la fe y dentro de una comunidad. En Lourdes, la esperanza no siempre consiste en regresar físicamente curado; muchas veces comienza al descubrir que nadie está condenado a cargar solo con su sufrimiento.
El tercer Papa peregrino en Lourdes
León XIV será el tercer Pontífice que visite oficialmente Lourdes durante su pontificado. San Juan Pablo II acudió por primera vez en 1983 y regresó en 2004, ya gravemente enfermo, en la que sería su última peregrinación fuera de Italia. Benedicto XVI llegó en 2008, con motivo del 150.º aniversario de las apariciones. Ahora será León XIV quien se detenga a rezar ante la misma roca de Massabielle.
El Santuario se prepara desde junio para recibirlo. “No ha habido mucho tiempo, pero desde el mes de junio los preparativos han sido muy intensos”, relató el padre Elías Mauricio. Sacerdotes, laicos, responsables litúrgicos, voluntarios y equipos de atención a los peregrinos trabajan para acoger al Papa y a la multitud que se espera durante su estancia.
A pesar de la magnitud de la organización, el sacerdote insiste en que el centro de la visita no estará en la logística ni en los actos multitudinarios, sino en la experiencia espiritual que Lourdes ofrece a todo peregrino. Incluso una visita papal vuelve al mismo punto: la Gruta, el silencio, la oración y la escucha.
De Guadalupe a Lourdes: María elige a los pequeños
Para los peregrinos mexicanos, Lourdes puede resultar inesperadamente familiar. Aunque el Tepeyac y Massabielle pertenecen a épocas, culturas y paisajes distintos, el padre Elías Mauricio encuentra entre ambos santuarios un vínculo profundo. “La Virgen de Lourdes y la Virgen de Guadalupe son la misma Virgen María”, afirmó.
Las apariciones ocurrieron con más de tres siglos de diferencia, pero comparten un rasgo esencial: María no eligió a los poderosos. En México se manifestó a san Juan Diego; en Lourdes, a santa Bernardita Soubirous. “En ambos casos, la Virgen se aparece a las personas más pequeñas, las que humanamente podían parecer más insignificantes en aquel momento”, observó el sacerdote.
Ambos recibieron, además, una misión difícil: presentar el mensaje ante la autoridad eclesial. Juan Diego acudió ante el obispo fray Juan de Zumárraga; Bernardita tuvo que dirigirse a los sacerdotes de Lourdes y transmitirles la petición de construir una capilla y acudir allí en procesión. Para el padre Elías Mauricio, ese encargo contiene una clave teológica: “Cuando se pide construir una capilla o una iglesia, se nos está indicando que el centro de las apariciones no es la Virgen, sino Jesucristo, que es el centro de cada capilla”.
Guadalupe y Lourdes comparten también un llamado a la conversión, pero no desde el temor. “Es un llamado a la conversión siempre a través de la esperanza: la esperanza de que Dios nos espera, nos da otra oportunidad y su misericordia es la que nos abraza”, explicó.
Por eso, un mexicano que llega a Lourdes no encuentra una devoción completamente ajena. María aparece con otro nombre, otro vestido, otro paisaje y otra historia, pero conserva un lenguaje reconocible: la cercanía con los pequeños, la misericordia y la invitación a volver a Dios.
Una procesión de antorchas con León XIV
La noche del domingo 27 de septiembre, León XIV participará en uno de los momentos que más profundamente marcan a quienes visitan Lourdes: la procesión mariana de antorchas. Cuando oscurece, las luces del Santuario se atenúan y miles de pequeñas llamas comienzan a recorrer la explanada. El Rosario se reza en varios idiomas y los peregrinos levantan sus velas durante el Ave María.
Enfermos, familias, sacerdotes, religiosas, jóvenes y voluntarios avanzan juntos por el mismo camino. Esa noche, el Papa estará entre ellos. Para el padre Elías Mauricio, la escena expresa la identidad de Lourdes: una Iglesia reunida en oración, en la que la fragilidad no excluye a nadie y donde cada peregrino forma parte de una comunidad más grande.
La procesión será también la culminación de la estancia de León XIV en el Santuario. Antes habrá rezado ante la Gruta, celebrado Misa y escuchado a enfermos, voluntarios y personas que trabajan en su atención. El Papa no observará Lourdes desde fuera: recorrerá los mismos espacios y participará en los mismos gestos de oración que realizan quienes llegan diariamente desde distintos países.
“Esperamos un llamado a la paz”
El padre Elías Mauricio espera que León XIV lleve a Lourdes una palabra para un mundo herido por las guerras. “El primer mensaje que esperamos del Papa es un llamado a la paz y una oración por la paz”, señaló. No se refiere únicamente a la paz diplomática o política, sino también a aquella que comienza “en cada uno de los corazones” y puede transformarse después en reconciliación y capacidad para construir puentes.
El sacerdote, sin embargo, evita anticipar el contenido de las palabras del Pontífice. “Lo que uno espera o imagina seguramente será superado por la palabra del Santo Padre”, aseguró.
En Lourdes, buena parte de la experiencia consiste precisamente en llegar con una petición y marcharse con algo distinto de lo esperado. Algunos peregrinos buscan una curación; otros necesitan una respuesta, consuelo o fuerzas para continuar. Muchos simplemente desean rezar ante la Gruta, beber el agua del manantial, encender una vela o caminar de noche entre miles de personas. León XIV llegará también como uno de ellos.
“Será un día de fiesta para toda la Iglesia, no solamente para Lourdes”, concluyó el padre Elías Mauricio. “El Papa nos trae una gracia especial y viene a un lugar especial de gracia. Lo aguardamos con mucha expectativa, mucha esperanza y mucho deseo en el corazón”.
Para los 150.000 peregrinos esperados, la visita concluirá cuando el Papa emprenda el viaje hacia Metz. Lourdes, sin embargo, permanecerá allí: con la Gruta abierta, los enfermos en el centro, las velas encendidas y una nueva procesión preparándose para comenzar.
Padre Mauricio Elías, coordinador de habla hispana del Santuario de Lourdes


¿Quieres ayudarnos a crecer? Lee. Reza. Comparte.
Lee nuestras noticias y convierte cada historia en oración: por el país que atraviesa una crisis, por quienes sufren, por el misionero o la misionera y por la persona que comparte su testimonio.
A lo largo de mi vida me ha inspirado el ejemplo de un santo que rezaba mientras leía las noticias: miraba el mundo y lo ponía ante Dios.
Y, si está en tus posibilidades, apoya a Press Crux para que podamos seguir contando estas historias con rigor, independencia y esperanza.
También te puede interesar




