«Una gran alegría»: sacerdote uruguayo recibe la visita de León XIV como una misión

El padre Sebastián Pinazzo comparte con Press Crux la alegría de un pueblo que se siente elegido para recibir al Papa en su primera visita a Latinoamérica y el entusiasmo por renovar su impulso evangelizador.

ENTREVISTA I IGLESIA EN URUGUAY

Ana Paula Morales (Poli)

11/7/20263 min leer

Pie de foto: El padre Sebastián Pinazzo, vicario pastoral de la Arquidiócesis de Montevideo, sonríe durante un encuentro con el papa León XIV. Foto: cortesía del padre Sebastián Pinazzo.

Montevideo, Urugay.-“Una gran alegría, una gran alegría”. El padre Sebastián Pinazzo repite la expresión al describir lo que significa para Uruguay recibir a León XIV. Sus palabras transmiten la emoción de sentirse elegidos para acoger al Pontífice en el primer país de su recorrido por Latinoamérica y acompañarlo en la primera misa de este viaje.

Para el vicario pastoral de la Arquidiócesis de Montevideo, esa alegría lleva también una invitación: recibir el Evangelio con renovado entusiasmo y compartirlo.

“Para el pueblo uruguayo significa, como lo dice el lema de la visita, una gran alegría”, expresa en declaraciones a Press Crux.

La alegría de sentirse elegidos

Pinazzo destaca el significado que tiene para los uruguayos que León XIV comience en su país esta visita a Latinoamérica. La alegría de sentirse elegidos se une a la oportunidad de renovar la fe y la vida de las comunidades.

“Es entonces un motivo de alegría, también algo que nos impulsa y nos desafía”, señala.

El sacerdote recibe estos días con esperanza y con la mirada puesta en los frutos que pueden dejar en la Iglesia uruguaya. La presencia del Papa anima a retomar la misión y a preguntarse cómo llevar el Evangelio a más personas.

Un mensaje de alegría y dignidad

“El mensaje del Santo Padre es siempre el del Evangelio”, afirma Pinazzo.

El sacerdote desea que ese anuncio resuene especialmente durante la visita: un mensaje de alegría que brota de la verdad y del reconocimiento de la dignidad de la vida humana.

En el centro de esa esperanza sitúa una convicción que quiere ver llegar a todos: cada persona es un hijo amado de Dios. Desde esa certeza, la visita del Pontífice representa una oportunidad para volver a escuchar el Evangelio y descubrir la alegría que ofrece.

Una misión que comienza al recibirlo

Para Pinazzo, la emoción de acoger a León XIV abre también un camino hacia adelante. El encuentro con el sucesor de Pedro impulsa a las comunidades a renovar su vocación misionera.

“Lo recibimos como una misión del Señor, una invitación a renovarnos en nuestro impulso evangelizador”.

Noticias

Análisis católico sobre iglesia, política y cultura.

Artículos

Opiniones

apmorales@presscrux.org

© 2026 Press Crux. Todos los derechos reservados.