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«Parolin reconoce que el acuerdo entre China y el Vaticano es “imperfecto”, pero pide seguir adelante»
El secretario de Estado de la Santa Sede aseguró que Roma quiere continuar el camino iniciado con Pekín para el nombramiento de obispos y “perfeccionar lo que es imperfecto”, mientras persisten denuncias internacionales sobre la situación de la libertad religiosa en China.
IGLESIA EN CHINA
Ana Paula Morales (Poli)
11/6/20264 min leer


Iglesia católica en China, en medio de la arquitectura tradicional de la ciudad. Foto: Quan-You Zhang / Unsplash. Imagen de carácter referencial.
CIUDAD DEL VATICANO.— El cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado de la Santa Sede, reconoció este jueves que el acuerdo entre el Vaticano y China sobre el nombramiento de obispos presenta aspectos que pueden mejorarse, pero defendió la decisión de continuar el diálogo con Pekín.
“Todos los acuerdos son imperfectos. Y también el de China”, afirmó Parolin ante periodistas en la Pontificia Universidad Urbaniana, donde participó en un congreso internacional por los cien años de la consagración de los primeros seis obispos chinos.
Según recogió Vatican News, el purpurado explicó que alcanzar el entendimiento no fue sencillo debido a la complejidad de las circunstancias en las que ambas partes tuvieron que trabajar.
Sin embargo, insistió en que la Santa Sede desea mantener abierto el camino del diálogo.
“El camino permanece abierto”, afirmó. “Seguimos adelante, tratando de perfeccionar lo que es imperfecto”.
El Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China sobre el nombramiento de obispos fue firmado originalmente en 2018 y posteriormente prorrogado. La renovación más reciente, acordada en 2024, extendió su vigencia hasta octubre de 2028.
El contenido completo del acuerdo no ha sido publicado.
La Santa Sede ha explicado en distintas ocasiones que su finalidad es esencialmente pastoral: favorecer la comunión de los obispos chinos con el Sucesor de Pedro y contribuir a la unidad de la Iglesia católica en el país.
Según explicó Parolin, los nombramientos episcopales continúan realizándose conforme a los mecanismos establecidos en el acuerdo y requieren la aprobación del Papa.
Una Iglesia plenamente china y en comunión con Roma
Las declaraciones del secretario de Estado coincidieron con el mensaje dirigido por León XIV al congreso “El rostro de la Iglesia universal en China. Cien años desde la consagración de los primeros obispos chinos”.
En su videomensaje oficial, el Papa recordó la ordenación episcopal de seis sacerdotes chinos realizada por Pío XI en la Basílica de San Pedro el 28 de octubre de 1926.
Aquel acontecimiento, señaló, mostró que la Iglesia podía arraigarse profundamente en la cultura china sin perder su comunión con la Iglesia universal.
León XIV insistió en que la unidad de la Iglesia no significa uniformidad, sino una comunión capaz de integrar diferentes pueblos, culturas y tradiciones.
Para Parolin, precisamente ese aniversario demuestra que ser plenamente chino y permanecer profundamente unido al Papa no son realidades incompatibles.
La conmemoración, explicó, pone de relieve “la dimensión de comunión con la Iglesia universal”: ser chino “con todas las características específicas que ello comporta” y, al mismo tiempo, permanecer “en profunda comunión con el Papa y con la Iglesia universal”.
Un camino de diálogo que continúa planteando desafíos
El acuerdo entre Pekín y la Santa Sede ha sido objeto de distintas valoraciones desde su firma.
Desde Roma se ha insistido en la importancia de mantener un canal de diálogo que permita acompañar la vida de las comunidades católicas y favorecer nombramientos episcopales reconocidos tanto por la Santa Sede como por las autoridades chinas.
La Santa Sede señaló durante la renovación de 2024 que desea continuar un diálogo “respetuoso y constructivo” con China “en vista del bien de la Iglesia católica en el país y de todo el pueblo chino”.
Al mismo tiempo, distintas organizaciones internacionales han expresado preocupación por algunas restricciones que afectan a comunidades religiosas no registradas.
Un informe de Human Rights Watch publicado en abril de 2026 documentó casos de vigilancia, restricciones de movilidad, detenciones y otras medidas contra miembros del clero y fieles católicos que permanecen fuera de las estructuras religiosas reconocidas oficialmente.
El Gobierno chino rechaza las acusaciones de persecución religiosa y sostiene que la libertad de religión está protegida por la legislación del país.
Voces críticas piden mayores garantías
Entre quienes han expresado reservas sobre el acuerdo se encuentra Bob Fu, fundador y presidente de ChinaAid, organización dedicada a documentar casos relacionados con la libertad religiosa en China.
En mayo de 2025, ChinaAid pidió a la Santa Sede revisar profundamente el acuerdo, argumentando que siguen existiendo situaciones preocupantes para algunos obispos, sacerdotes y comunidades católicas.
Estas críticas forman parte de un debate más amplio sobre cómo combinar el diálogo diplomático, la comunión eclesial y la protección efectiva de la libertad religiosa.
«Perfeccionar lo imperfecto»
Las palabras pronunciadas este jueves por Parolin muestran que la Santa Sede reconoce la existencia de dificultades, pero sigue considerando que el diálogo es el camino que ofrece mayores posibilidades de avanzar.
“No ha habido cambios”, dijo el secretario de Estado al explicar la posición de Roma. “El nombramiento de obispos se realiza de acuerdo con las disposiciones del acuerdo, y el Papa ha dado su aprobación”.
Parolin añadió que el encuentro en la Universidad Urbaniana representa un “signo de esperanza” y reiteró que Roma continuará avanzando en este camino.
“Seguimos adelante, tratando de perfeccionar lo que es imperfecto”, afirmó.
El desafío será encontrar fórmulas que permitan a la Iglesia en China crecer con una identidad auténticamente local, conservar la plena comunión con Roma y responder, al mismo tiempo, a las preocupaciones pastorales y de libertad religiosa que continúan planteándose.


