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«Ningún adolescente debería ser considerado perdido»: la Iglesia italiana pide a los adultos responder ante la violencia juvenil
El sacerdote Alberto Gastaldi reclama límites, responsabilidad y acompañamiento en un país donde han aumentado los casos de menores denunciados por portar armas. León XIV también ha advertido sobre la soledad y el desamparo que atraviesan muchos estudiantes.
IGLESIA EN ITALIA
Ana Paula Morales (Poli)
10/30/20263 min leer


Italia.-Los escaparates rotos, los comercios saqueados y los enfrentamientos con la policía en el norte de Italia han abierto una discusión que va más allá de la seguridad: cómo responder a la violencia protagonizada por adolescentes y qué responsabilidad tienen los adultos. En ese contexto, el padre Alberto Gastaldi, responsable de educación de la Conferencia Episcopal Italiana —el organismo que reúne a los obispos católicos del país—, ha reclamado una respuesta que exija responsabilidades sin dar por perdida la vida de ningún menor. Reuters
Su reflexión, publicada el 28 de octubre en el portal del episcopado italiano, llega después de los disturbios del fin de semana del 17 y 18 de octubre. Según ANSA, en Milán grupos de jóvenes volvieron a concentrarse mediante convocatorias en redes sociales, rompieron vitrinas y saquearon establecimientos. También se registraron desórdenes en Turín y Bolonia.
El Gobierno respondió el 20 de octubre con un nuevo paquete de seguridad. Como informó Reuters, las medidas endurecieron las penas por actos violentos durante manifestaciones, incorporaron la responsabilidad económica de los padres por los daños causados por sus hijos menores y contemplaron el despliegue de 500 militares adicionales en Milán hasta finales de año.
«Quien rompe paga y, si quien rompe es un menor, pagan sus padres», afirmó Meloni al presentar la iniciativa, según recogió ANSA. La primera ministra explicó que el mecanismo busca facilitar el cobro de los daños tanto en bienes públicos como en propiedades privadas.
A esa reparación se añaden sanciones administrativas para los padres. De acuerdo con Sky TG24, el texto aprobado contempla multas de entre 500 y 1.000 euros en determinados supuestos de violencia o daños cometidos por menores, salvo que los responsables parentales demuestren que no pudieron impedir los hechos. En caso de reiteración, la cuantía asciende a entre 1.000 y 2.000 euros. La multa y la indemnización por los daños son obligaciones distintas.
La intervención de Gastaldi sitúa otra responsabilidad en el debate: la educativa. El sacerdote sostiene que proteger a las personas y hacer respetar las reglas es indispensable, pero pide examinar también qué referentes encuentran los adolescentes. «No necesitamos adultos perfectos. […] Necesitamos adultos creíbles», escribe. Esa credibilidad supone cumplir la palabra, reconocer errores y establecer límites sin abandonar al joven que ha actuado mal. i
Su planteamiento compromete a familias, escuelas, instituciones, asociaciones deportivas y comunidades cristianas. Reclama tiempo compartido y atención a quienes quedan fuera de las actividades educativas, se alejan o rechazan las propuestas de acompañamiento. «Ningún adolescente debería ser considerado perdido», insiste. El texto no menciona expresamente a Meloni ni se presenta como una respuesta directa al decreto gubernamental.
La preocupación por el aislamiento juvenil también estuvo presente en las palabras de León XIV del 22 de octubre. Durante una audiencia sobre pastoral escolar y universitaria, el Papa habló de familias heridas, soledad digital y miedo ante el futuro. «Muchos atraviesan los pasillos de nuestros institutos y universidades, tal vez sintiéndose anónimos», advirtió, según Vatican News. Pidió que las instituciones educativas sean espacios donde cada estudiante sea conocido y acogido, y alentó a formar en la compasión y el servicio.
Para Gastaldi, el acompañamiento debe comenzar antes de que un adolescente se convierta en una emergencia: escuchar, proponer, poner límites, confiar responsabilidades y permanecer a su lado después de un fracaso.


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A lo largo de mi vida me ha inspirado el ejemplo de un santo que rezaba mientras leía las noticias: miraba el mundo y lo ponía ante Dios.
Escaparate dañado en Milán, fotografiado el 19 de octubre de 2026 tras los disturbios registrados en la ciudad. Fotografía: Julius Barclay / Wikimedia Commons, licencia CC BY-SA 4.0.
